Tenemos el placer de presentar una auténtica finca del año 1974, situada en un entorno privilegiado y que ofrece unas impresionantes vistas de 180 grados al paisaje circundante.
Esta propiedad con encanto destaca por su carácter único y sus espacios exteriores cuidadosamente diseñados: una bonita piscina, un acogedor patio y unos magníficos jardines invitan al descanso y a disfrutar de la tranquilidad. La terraza es un verdadero refugio, ideal para contemplar las vistas y las puestas de sol.
La finca garantiza una privacidad excepcional, manteniendo al mismo tiempo un fácil acceso gracias a una carretera recientemente asfaltada que llega a pocos metros de la vivienda.
Además, la propiedad dispone de licencia turística, lo que la convierte en una excelente oportunidad tanto para inversión en alquiler como para residencia secundaria con potencial de ingresos.
Una propiedad única que combina encanto, tranquilidad y gran potencial