Marbella y, en general, Andalucía se han consolidado en los últimos años como uno de los territorios más atractivos de Europa para compradores internacionales de real estate de lujo. Más allá del clima, el lifestyle o la calidad de las propiedades, existe un factor decisivo que explica este auge: un marco fiscal altamente competitivo y estable.
Para inversores patrimoniales, familias internacionales y UHNWI, la fiscalidad es un elemento clave a la hora de elegir destino. Andalucía ha desarrollado una política clara de atracción de capital extranjero, ofreciendo ventajas que la sitúan en una posición muy favorable frente a otros mercados europeos tradicionales.