Marbella se ha consolidado como uno de los mercados inmobiliarios de lujo más sólidos de Europa, no solo por la calidad de sus propiedades o su estilo de vida, sino por un dato clave que lo diferencia de otros destinos internacionales: la mayoría de las operaciones de alto nivel se realizan sin financiación bancaria.
En el segmento prime y ultra-prime —especialmente en villas de lujo, mansiones en comunidades cerradas y áticos frente al mar— más del 90 % de las transacciones se cierran con cash buyers. Este fenómeno define la estructura del mercado, su estabilidad y su resistencia frente a ciclos económicos adversos.